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Los
insectos configuran un grupo complejo fascinante,
sin duda uno de los que ha tenido mayor éxito
evolutivo. No debe ser ajeno a ello el hecho de
que su origen sea muy antiguo, remontándose al
periodo Devónico, hace unos 350 millones de años,
Otra prueba de su éxito es el hecho de haber
superado todas las extinciones masivas de especies
que se han dado a lo largo de la historia geológica
del Planeta. Superaron la gran extinción del Pérmico,
hace unos 250 millones de años, que acabó con
casi el 90 % de las especies, según los registros
fósiles, y la de los finales del Cretácico, hace
unos 65 millones de años, que acabó con los
dinosaurios y ahí siguen......
Hoy en día se dispone de la descripción y del
nombre científico de unas 750.000 especies de
insectos. Comparando esta cifra con el millón y
medio aproximadamente de organismos vivientes
igualmente descritos, tenemos que los insectos
representan más de la mitad de las especies
descritas representa tan sólo una pequeña parte
del total de insectos existentes. Las estimaciones
más recientes dan cifras entre 5 y 1 0 millones
de especies, lo cual sugiere que las conocidas
solamente representan un 5 y un 10 % de las que
realmente existen.
Estos simples datos numéricos ya dan una idea de
la extremada diversidad de los insectos. En el
plano morfológico esta diversidad es también muy
aparente. Entre menos de 1 milímetro y varios
centímetros de talla, pueden hallarse insectos de
todas las formas, texturas y colores, siguiendo
sin embargo, un plan estructural unitario. Un
insecto adulto típico tiene el cuerpo segmentado,
con un esqueleto externo compuesto de quitina, un
polisacárido nitrogenado y proteínas. Este
exo-esqueleto constituye un eficaz elemento de
protección, aunque no es totalmente rígido al
estar subdividido en segmentos, separados por
membranas elásticas. A su vez, el cuerpo del
insecto se divide en tres regiones principales, la
cabeza el tórax y el abdomen. En la cabeza se sitúan
los ojos compuestos y hasta tres ojos simples u
ocelos, un par de antenas y los apéndices
bucales. El tórax se compone de tres segmentos
con un par de patas cada uno y en los dos últimos
usualmente se inserta también un par de alas, las
cuales pueden conferirle una notable capacidad de
dispersión. El abdomen comprende hasta 10 u 11
segmentos visibles.
La relativa rigidez del exo-esqueleto representa
una limitación para el crecimiento, problema que
los insectos han resuelto mediante mudas periódicas,
controladas por complejos mecanismos hormonales.
Así, pues, el desarrollo comprende diferentes
fases separadas por mudas.
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