Son pequeños insectos ápteros, comprimidos lateralmente y que viven ectoparasitáriamente sobre aves y mamíferos. Generalmente de color pardusco sus piezas bucales están adaptadas para chupar sangre.
Las pulgas son fácilmente distinguibles de los demás órdenes de insectos gracias a su copresión lateral. Se trata de un orden relativamente pequeño, con alrededor de unas 1.400 especies conocidas, de éstas más de 50 están establecidas en la Península Ibérica, aunque no todas ellas son nativas.
Las pulgas adultas no presentan conexiones evidentes con ningún otro orden de insectos, pero se puede hacer responsable a la especialización a una vida parasítica el haber hecho desaparecer cualquier similitud que pudiese haber existido, sin embargo, las larva no son parásitas presentando ciertas semejanzas con las larvas de algunas moscas.
La totalidad del ciclo de vida lo pasan en la proximidad del hospedante, pero solo las pulgas adultas son verdaderamente parásitas e incluso éstas abandonan al huésped de tiempo en tiempo. Existe menos ligamen entre la pulga y su hospedante que entre el piojo y el suyo, estando ademán mucho menos marcada la especificidad del hospedante entre las pulgas. Las larvas de pulga viven de detritus, incluidas las deyecciones de sus progenitores.
Muchas especies de pulgas se alimentarán a costa de una cierta variedad de animales hospedantes, cuya especificidad queda más controlada por las costumbres nidificadoras de los animales parasitados que por la naturaleza de su sangre, es por tanto que solamente se podrán criar cuando encuentre uno con hábitos de nidificación adecuados. Las pulgas no están asociadas con animales nómadas. Los primates superiores y los monos son básicamente nómadas y aunque a menudo adquieren pulgas de varios tipos no tienen ninguna que le sea propia. También parece que el hombre no tuvo pulgas hasta que abandonó su vida nómada.
La llamada pulga del hombre (Pulex irritans) es primariamente un parásito de zorros, tejones y otros animales que viven en madrigueras y no fue introducida en la vida de el hombre hasta que éste empezó a vivir en cavernas. Alrededor del 95 % de las pulgas conocidas son parásitos de mamíferos, siendo el resto parásitos de aves.
Las pulgas son insectos pequeños que pueden medir de 1 mm a 8 mm de longitud. La característica compresión lateral de las pulgas facilita su movimiento por entre el pelaje y las plumas de su hospedante. Las pulgas son bien conocidas por sus capacidades de salto (hasta 30 cm medidos para Pulex irritans), pero mientras verdaderamente sobre el hospedante, habitualmente andan o se escurren ayudadas por su uñas poderosas que sujetan los pelos o las plumas y por numerosas cerdas recias dirigidas hacia atrás que evitan que resbalen en una superficie vertical. La totalidad del cuerpo está fuertemente esclerotizado siendo muy difícil por este motivo el aplastarlos.
La cabeza no está separada del tórax, es fuertemente hipognata y tiene dos antenas cortas y robustas que se encuentran parcialmente ocultas en surcos.
Pueden tener o no tener ojos y a menudo son vestigiales, las piezas bucales están adaptadas para chupar sangre y los estiletes perforadores son las maxilas modificadas y la epifaringe. Las maxilas tienen bordes aserrados y sus superficies internas están asurcadas, Encajandose perfectamente para formar un estrecho canal por el que se inyecta la saliva. La epifaringe está asurcada en su superficie inferior y las dos maxilas encajan estrechamente contra ella para forman un segundo canal a través del cual se aspira la sangre del hospedante.
Las pulgas adultas no tienen alas. Las patas posteriores son particularmente largas y están directamente asociadas con la capacidad saltadora de estos insectos. Pueden poner sus huevos sobre el huésped, en el nido o en lugares próximos. Cada pulga hembra pone varios centenares de huevos que normalmente eclosionan dentro de una semana o dos para dar lugar a larvas vermiformes, estas no tienen ni patas ni ojos, pero están dotadas de mandíbulas mordedoras, viven consumiendo el material detrítico del nido. Sin embargo parece ser que es necesaria la sangre para el desarrollo correcto de algunas especies y las pulgas adultas expelen la sangre del hospedante no digerida a través del ano. Las deyecciones de los adultos también contienen sangre parcialmente digerida y de esta forma las necesidades de las larvas están bien suplidas.
La duración de periodo larvario depende de la especie y la estación pero se puede situar entre dos y tres semanas durante las cuales la larva muda dos veces.
La duración del estadio pupal también depende de la temperatura y de las especies y es probable que muchas pulgas pasen el invierno en forma de pupas.
Las pulgas adultas necesitan un estímulo mecánico para iniciar su salida del capullo y este es generalmente producido por las vibraciones producidas por los movimientos del hospedante.
Este es un dispositivo preciso que asegura que las pulgas no emergerán hasta tener un hospedante a su alcance, pudiendo llegar a permanecer durante meses dentro de su capullo.
Las pulgas recién emergidas o las que han abandonado a su huésped por algún motivo, buscan nuevos huéspedes detectando el calor de sus cuerpos, saltando la mayoría de las especies hacia él y se alimentarán de casi cualquier tipo de hospedante, pero mostrarán una marcada preferencia por su huéspedes regulares a los que detectan por medios químicos.
Las pulgas pueden pasar sin alimentos durante períodos verdaderamente largos, pero las hembras requieren una toma de sangre antes de que puedan formar los huevos y generalmente necesitan otra toma antes de poner cada tanda de ellos.
El verdadero problema con las pulgas es su capacidad para transmitir enfermedades. La más importante de las infecciones diseminadas por estos insectos es la peste, producida por Pasteurella pestis. Esta plaga es primariamente propia de los roedores, pero allí donde las ratas viven en estrecho contacto con el hombre existe la posibilidad de una irrupción de las pulgas de los roedores que transporten su atención hacia el hombre.
La transmisión de las enfermedades puede ser mecánica, implicando simplemente la contaminación de las piezas bucales o puede asociarse con la regurgitación de sangre infectada en la picada. La mayor parte de las pulgas infectadas desarrollan bloqueos en su sistema digestivo como resultado de la multiplicación de bacterias y cuando intentan alimentarse, la sangre simplemente vuelve de nuevo hacia el huésped llevando con ella algunos gérmenes desde el tubo digestivo. debido de que no puede pasar a través del bloqueo nada de alimento, la pulga se vuelve "hambrienta" e intenta alimentarse con mayor frecuencia de lo que haría en otras circunstancias. El resultado es que la peste se extiende con mayor rapidez.
El tifus murino, una forma menos severa que la fiebre tifoidea ordinaria, también es transmitida por las pulgas de los roedores.
LAS CHINCHES (ORDEN HEMIPTEROS)
Las chinches son insectos que entre otras características tienen unas poderosa y penetrantes piezas bucales. La mayor parte de las especies viven al aire libre y chupan los jugos de las plantas, pero hay unas pocas que son depredadoras o parásitas y una de ellas ha llegado a adaptarse a vivir dentro de las casas:
La Chinche de las Camas (Cimex lectularius)
Al contrario que la mayoría de las restantes chinches, la verdadera chinche de las camas no tiene alas. Cuando hace tiempo que no ha comido, su cuerpo es delgado como el papel y casi pardo rojizo.
Desde hace tiempo se sabe que las chinches de las camas provienen originariamente de Asia, pero en la actualidad se encuentran distribuidas por todo el mundo. En la antigüedad se conocían muy bien en la zona mediterránea.
Debido a que precisan una clima cálido y seco, no se expandieron en las regiones nórdicas hasta que los edificios no empezaron a calentarse con sistemas más o menos eficaces, pero cuando esto sucedió fueron muy abundantes. Ahora son menos comunes y podemos mantenerlas bajo control mediante los insecticidas modernos.
Las chinches de las camas solo buscan a sus víctimas cuando están realmente hambrientas. Durante los intervalos entre las comidas emplean su tiempo en buscar escondites adecuados en las vecindades de las camas. Estos pueden estar en grietas de la madera, junturas de las camas, debajo del alfombrado y detrás de los cuadros y del papel de las paredes.
Las chinches, cuando están hambrientas salen fuera de su refugio y empiezan a buscar. Sus sentidos no son capaces de guiarlas hacia una víctima distante, pero a una distancia de 5-10 cm. serán atraídas por el calor corporal de la víctima.
Las chinches de las camas pueden trepar por la paredes y también pueden andar cabeza abajo por los techos rugosos, pero caen a menudo si no son unas expertas. Esta es la base de las historias que cuentas que las chinches de las camas, una vez que han visto que su víctima ha colocado las patas de la cama sobre platos llenos de agua, trepan por la pared y cruzan el techo dejándose caer sobre la pobre víctima dormida. Sin embargo, la chinche de las camas no es tan astuta.
Una chinche adulta, en el transcurso de 10 minutos, puede chupar más de 7 veces su peso en sangre. Hecho esto se retira a su escondite, donde digiere, procrea y pone sus huevos hasta que vuelve a estar hambrienta, deja la puesta en el escondite, sujeta al sustrato.
Una hembra pone un total de 200 huevos a razón de cuatro o cinco por día, pero el número real depende sobre todos de la temperatura y de otros factores externos. No ponen en absoluto a temperaturas inferiores a 10 C.
Las crías de las chinches parecen versiones en miniatura de los adultos. Mudan 5 veces durante su desarrollo y en cada fase precisan una nueva toma de sangre.
Las chinches de las camas se pueden controlar mediante un tratamiento completo de sus escondites con un insecticida. Algunos de los vertebrados que comparten con nosotros los hogares también son atacados por otras chinches que viven el las proximidades de sus nidos o de los lugares donde duermen. Están son parecidas a la chinche de las camas, a veces van de un lado a otro y en raras ocasiones pueden atacar al hombre.
Chinche de los Murciélagos (Cimex pipistrelli)
Se encuentran en los desvanes donde pernoctan los murciélagos.
Chinche de las Palomas (Cimex columbarius)
Posiblemente es un subespecie de la chinche de las camas, y se la conoce también como Cimex lectularius columbarius. Se haya en los palomares y desvanes donde descansan las palomas salvajes. Es muy voraz, pero no es muy común.