|
El ratón casero procedió originariamente del sudoeste de Asia, propagándose desde allí por toda la tierra, principalmente con la ayuda del hombre. Tiene una asombrosa capacidad de adaptación, y en la actualidad se encuentra dondequiera que el hombre se haya instalado.
En la mayoría de las regiones, este ratón va asociado al hombre, saliendo muy a menudo a los exteriores en verano, pero retirándose al interior de las casas en Otoño.
En los edificios e instalaciones en general, los ratones se instalan en cualquier lugar en el que puedan encontrar alimento suficiente y material para la madriguera. Viven principalmente en los desvanes, debajo del suelo y en las cavidades de la mampostería, donde se abren paso royendo tabiques de madera hacia las cocinas y otros lugares donde puedan encontrar alimentos.
Construyen siempre la madriguera en un lugar protegido, y consiste meramente en una masa irregular de cualquier material disponible, como la tela, lana, papel, etc.
Cuando las condiciones son favorables, los ratones caseros pueden reproducirse a lo largo del año, pudiendo tener hasta diez camadas de 5 o 6 crías cada una en este período.
Los ratones caseros son omnívoros, pero prefieren los granos, especialmente cereales y productos derivados, mas cuando faltan estos elementos, se alimentarán de objetos más raros, tales como jabón, cirios y masilla.
|